PABLO DE LABORDE LASCARIS

Ciudad de México, México, 1985

Escultor mexicano formado en la Universidad de Falmouth (Reino Unido) y con estudios previos en Sociología y Antropología por la Universidad Concordia.

Su obra abarca materiales como la madera, el yeso, el aluminio, los textiles y la piedra, y regresa constantemente a la madera por su peso arquitectonico y al yeso por su inmediatez y capacidad de retener memoria. Espirales, nidos, nudos y oquedades son constantes en su producción, sugiriendo formas capaces de acunar o aprisionar, de invitar o advertir. La curva de una serpiente puede transformarse en asa o en rueda, y un nido puede ser, a la vez, refugio y ausencia. Estos gestos transforman lo familiar en algo inquietante e invitan al espectador a detenerse allí donde la función se desliza hacia la metáfora.

Las esculturas de Pablo son nómadas por naturaleza: modulares, adaptables e inquietas. Sus asas y ruedas sugieren movimiento, mientras que sus vacíos y fracturas albergan quietud. Esta tensión entre estabilidad y flujo refleja su propia trayectoria. Moldeado por las historias estratificadas de México, las ruinas europeas y los vestigios industriales de la era moderna, el artista reúne fragmentos —materiales desechados, memorias culturales, mitos— y los recompone en nuevas promesas.

En esencia, su práctica explora la impermanencia no como una pérdida, sino como un potencial. Las esculturas respiran en el espacio intermedio entre lo que fueron y lo que podrían llegar a ser, invitando al espectador a acercarse, a imaginar y a formar parte de su historia inacabada.


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Sofía Ortiz